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Diumenge, 02 Setembre 2018 11:26

Los objetivos profundos de nuestra vida

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En realidad, toda nuestra vida, obedece a un objetivo trascendental, al que nos empuja y lanza el impulso primario central que nos anima. Este objetivo profundo se desdobla en dos vertientes: la objetiva y la subjetiva.
 
En su vertiente objetiva el impulso fundamental nos mueve a desarrollar todas nuestras estructuras y a actualizar todas las capacidades que cada uno de nosotros trae, al nacer, en estado latente.
 
En efecto, hay en nosotros una tendencia innata, natural e imperiosa a conseguir el pleno desarrollo de cada una de nuestras capacidades y potencialidades en todos los planos o niveles de nuestro ser: en el nivel físico, en el afectivo, en el intelectual y en el espiritual. La consecución de este pleno desarrollo constituye la vertiente objetiva, dinámica, operativa de la motivación general.
 
La vertiente subjetiva consiste en la necesidad que sentimos de alcanzar la plena conciencia del sentido de nuestra realidad, de conseguir la realización íntima, viva, directa e inmediata de nuestro verdadero ser o yo espiritual.
 

Diumenge, 01 Juliol 2018 15:20

Nire esperientzia - Mi experiencia

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Hace un par de meses Jordi Sapés nos envió una encuesta para medir la evolución de las personas que hemos recorrido parte del camino de autotransformación propuesto por él (el Trabajo). Completé sin problemas el test y curiosamente constaté  que en mí no se había dado una evolución muy significativa. Sin embargo, no me llamo a engaño: como le dije a Jordi, si en la encuesta se hubieran incluido preguntas sobre miedos y obsesiones otro gallo cantaría. Esta anécdota de la encuesta refleja bastante bien cual es mi posición actual. Ahora demos un salto atrás para situar mejor el camino recorrido.

Crecí en el seno de una familia vasca tradicional, con una madre ferviente católica y defensora de hacer el bien y de empatizar con los más castigados y de mantener la moral cristiana por encima de todo. Desde crío la primera de las ideas-fuerza de ama caló hondo en mí; no ocurrió lo mismo con la segunda y después de una infancia marcada por el cumplimiento de los rituales (primera comunión, misa dominical, etc.) en la adolescencia comencé a rechazar todo lo que venía de la Iglesia. En ese tiempo conocí el significado de la palabra agnóstico y me dije, “eso es, es un misterio demasiado grande, no sé de dónde surge toda la Vida, no tengo respuesta”.

Diumenge, 01 Juliol 2018 15:14

Una Segunda Educación

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Alguien que finaliza los estudios y se dispone a abrirse camino en la sociedad, ha asimilado una gran cantidad de conocimientos sobre cuestiones muy específicas. Un/a médico sabrá mucho de ciencias de la salud; un/a agricultor/a sabrá mucho de agricultura y un/a mecánico/a sabrá mucho de mecánica. Esta formación recibida es, por descontado, necesaria y corresponde a una primera educación que ayuda a las personas a integrarse con éxito en el mundo laboral; no obstante, esta primera educación no siempre integra y contempla una serie de cuestiones esenciales para poder vivir de manera plena, independientemente de la orientación profesional que se escoja.

Cuando acabamos los estudios, sabemos quién es Napoleón, Platón y Luís XV, pero no sabemos quién somos nosotros. Sabemos latín, inglés y francés, pero no sabemos comunicarnos desde el corazón con los otros. Sabemos cómo aprobar un examen, pero no sabemos qué hacer con las emociones negativas que aparecen cuando suspendemos… Para resolver cuestiones tan fundamentales como estas nos hace falta una segunda educación.

Diumenge, 01 Juliol 2018 15:09

La mente concreta como filtro

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El niño, cuando es muy pequeño, tiene una conciencia de realidad que, aunque difusa, se refleja en esa gracia, esa mirada que vemos en el niño, esa espontaneidad en el movimiento, esa cosa amable que tiene incluso todo animal joven. Ahora bien, luego empezamos a ponerle etiquetas a las cosas y eso es así porque necesitamos identificar cada cosa, para que se estructure la mente concreta y pueda manejarse en relación con el mundo concreto. Pero lo malo está en que luego nos quedamos metidos dentro de esta mente concreta; pues vemos que los mayores viven así, mentalmente estructurados en porciones, y es a ese mundo de la mente concreta al único que atribuyen la realidad.

Aunque de jóvenes conserváramos una resonancia de esa conciencia difusa infantil, pero amplia, sólo por el contagio de la gente adulta existe ya una inducción hacia esa mente concreta como algo exclusivo. Tendríamos que superar luego la fase de distinguir y separar, para poder llegar a la síntesis, a una abstracción profunda, completando el circuito completo del desarrollo que se ha quedado detenido a la mitad del camino.