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Dimarts, 30 Maig 2017 20:47

Edith Stein

Written by  Pilar Lainez
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La doctora María Isabel Rodríguez Fernández ha sido invitada a participar como ponente en el congreso de ADCA que está previsto celebrar en octubre del 2018. Es doctora en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid, médico Psiquiatra y Master en Psicoterapia por la Universidad Autónoma de Madrid.

Además de realizar labores docentes en otras instituciones (Universidad Pontificia de Comillas, etc.), me llamó la atención saber que coordina la Cátedra Edith Stein: Antropología, psicología y espiritualidad de la Universidad de la Mística (Ávila). La finalidad de esta cátedra es dar a conocer las diferentes perspectivas antropológicas, dentro de la psicología, que superan visiones reduccionistas e integran la dimensión espiritual.


Podéis imaginar que tuve curiosidad por saber quién era Edith Stein, así que me fui a la web a buscar información sobre ella. Os cuento.

Edith Stein (Breslau 1891-Auschwitz 1942) es una filósofa y religiosa alemana de origen judío que fue víctima del holocausto nazi, tras producir importantes obras teológicas. Perteneciente a una familia judía, se convirtió al catolicismo y descubrió a Tomás de Aquino, Duns Escoto y San Juan de la Cruz. Su obra filosófica constituye un nexo fundamental entre el cristianismo y la fenomenología de Husserl, de quien fue discípula. Su tesis “El ser finito y el ser eterno”, escrita en 1933, no fue publicada hasta 1950.

Hija de una familia hebrea practicante, fue educada según las tradiciones de su pueblo y su religión. No obstante, pronto perdió la fe de sus antepasados a pesar de lo cual conservó un ideal moral intenso. Sedienta de verdad, se dedicó todavía muy joven a los estudios filosóficos frecuentando la Universidad de su ciudad natal y las de Gotinga y Friburgo de Brisgovia. En esta última fue discípula del filósofo Edmund Husserl y, después de haberse graduado en filosofía (1916), fue auxiliar del mismo durante breve tiempo.

Tras la muerte de un colega suyo, Adolf Reinach, vivió en casa de su viuda y se encargó de la ordenación de los textos del difunto. Allí se relacionó por vez primera con un cristianismo vivo, en el seno de una familia duramente probada por el dolor. El contacto con Max Scheler y, finalmente, la lectura de la Vida de Santa Teresa de Ávila la ayudaron a convertirse al catolicismo y en 1922 recibió el bautismo.

Entre 1923 y 1931 enseñó en el Instituto de Santa Magdalena de Speyer, perteneciente a la orden dominica y vivió junto a las monjas como una de ellas. En 1932 fue llamada al Instituto Germánico de Pedagogía Científica de Münster. Su actividad pública, sin embargo, se vio bruscamente interrumpida por el principio de la persecución contra los judíos, circunstancia que ella consideró propicia para realizar un sueño acariciado hacía largo tiempo y ofrecerse a Dios por la salvación de su pueblo. Así que solicitó ser admitida en el convento de carmelitas de Köln-Lidenthal. En el acto de la toma de hábito (1934) le fue impuesto el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz.

Durante el período 1930-1933 había escrito sobre temas de pedagogía y formación femenina. Los textos de estos años fueron reunidos en el volumen Formación y vocación de la mujer (1949). En el curso del primer año de vida carmelita escribió La oración de la Iglesia y El misterio de Navidad, dos interesantes opúsculos llenos de profundo y genuino sentimiento religioso. Luego, por consejo de sus superioras, compuso la monumental obra El ser finito y el ser eterno (1950), en la que examina todo lo creado e increado para llevar a cabo una síntesis entre Santo Tomás de Aquino y la filosofía moderna; en cuanto a esta última dio una preferencia singular a la ideología de la escuela fenomenológica de Husserl.

Cuando observó el recrudecimiento de la persecución contra los hebreos y advirtió el peligro que entrañaba su presencia para el convento, pidió ser trasladada al extranjero y en 1938 cruzó la frontera con Holanda siendo acogida en el convento de Echt. Allí escribió su última y segunda gran obra: La ciencia de la Cruz (1950), interpretación de la mística de San Juan de la Cruz a la luz del método fenomenológico.

Pero antes de dar fin al manuscrito fue detenida en agosto de 1942 por la policía alemana (Holanda había sido, mientras tanto, invadida y ocupada) y obligada por la fuerza a salir de Echt. Llevada primeramente al campo de concentración de Amerfoort y luego al de Westerbork, fue vista por última vez en la estación de Schifferstadt, en un vagón precintado, por una de sus alumnas, a la que dijo: "Saluda en mi nombre a las hermanas de Speyer y diles que me llevan hacia el Este...". El viaje terminó en el campo de Auschwitz y en la cámara de gas.

En 1950 los editores Herder (Alemania) y Nauwelaerts (Bélgica) iniciaron conjuntamente la publicación, en cinco tomos, de las principales obras de la autora. Una interesante antología de las mismas vio la luz en Londres en una traducción inglesa de H. Graef (1956). Edith Stein fue beatificada en 1987 y canonizada en 1998 por Juan Pablo II.

Fuente: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/stein_edith.htm

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