Iniciar sesión

Miércoles, 28 Marzo 2012 19:15

La identificación

Publicado por 
Valora este artículo
(2 votos)

Llamamos identificación al fenómeno de crispación o de limitación mental y de proyección de toda nuestra noción de realidad en el objeto que vivimos en aquel momento. Identificarse es confundir la propia realidad con la realidad de un fenómeno interno o externo.  

Por ejemplo, si cuando estoy en el cine sigo con interés una película que me resulta muy interesante, todas las vicisitudes del héroe o de la heroína producirán en mi una gran sensación, hasta el punto de emocionarme, conmoverme, animarme o exaltarme, y es porque vivo aquellas escenas con una realidad que me hace olvidar por unos instantes mi propia realidad.  

Precisamente cuando la olvido es cuando más me emociono, cuando más intensamente reacciono ante una película bien hecha.

Pero ¿qué ocurre en esos instantes en que solo percibo lo que veo en la pantalla, en que estoy contento, alegre o asustado según se desarrolle el argumento? Sencillamente, que he olvidado mi noción de realidad, y aunque sigo teniéndola no la vivo como mía sino que se la doy al personaje con el que me identifico. Confundo mi noción de realidad con la suya. Estoy literalmente hipnotizado por aquella imagen, por el personaje que representa, y toda mi noción de realidad, en vez de vivirla como mía, la vivo como perteneciente a él. Yo, en aquel instante creo ser él. 

Fragmento del libro de Antonio Blay: Plenitud en la vida cotidiana (Ediciones CEDEL) (capítulo III)

A la luz de este fragmento podemos reflexionar sobre los siguientes puntos:

1.- ¿vemos claro que la realidad siempre la ponemos nosotros?

2.- ¿qué es despertar?

Leer 9910 veces Modificado por última vez en Miércoles, 28 Marzo 2012 19:26

5 comentarios

  • Enlace Comentario Jueves, 19 Abril 2012 15:09 publicado por jcalm

    Este proceso de identificación es, a veces, muy evidente con determinados sentimientos. Hay personas que, cuando sufren, o se angustian, llegan a ser todas ellas ese sufrimiento, como si pusieran todo su empeño en ello, no fuera que en algún momento flaquearan y vivieran cualquier otra cosa. Estos estados, por otra parte, normalmente se asocian a algo que hacen los demás, a algo que les viene de fuera y que les arrastra hasta ese estado (papel) en el que se desenvuelven con tanta soltura. Pero si resulta que la realidad la ponemos nosotros, en un primer momento esas personas deberían contrariarse bastante, porque resulta que, en el fondo, se les está diciendo que ellas son las únicas responsables de su estado. Creo que hay una manera bastante gráfica de ver que esto es así: si ante determinado suceso una persona lo ve bien, otra mal, otra lo pinta negro, otra blanco, otra gris y otra a rayas, como por otra parte suele suceder, esto no hace sino significar que, en el fondo, la cosa no es de ningún color, si no que es como cada uno la pinta, como cada uno ve. En este sentido, despertar podríamos decir, de forma concisa, que sería como darnos la capacidad de ver las cosas libres de cualquier condicionante interior, de cualquier prejuicio. Despertar es saber que puedes ver lo que ocurre, sin más, y ser y actuar en base a eso.

  • Enlace Comentario Domingo, 08 Abril 2012 17:55 publicado por Jordi Sapés

    Muy bien, pues de la misma manera que somos nosotros los que damos realidad a las películas de la Warner o de la Fox, también se la estamos dando a la película que nos pasa el personaje. El personaje se inventa una interpretación de la existencia que produce miedo, tristeza o desánimo y nosotros vivimos esta interpretación como si fuera real. A menudo jugamos a ser héroes de tragedias que tienen un gran éxito; y desde luego, bordamos el papel. Lo malo es que perdemos de vista que somos el autor de la obra y el actor que la interpreta.

  • Enlace Comentario Jueves, 05 Abril 2012 08:24 publicado por Maria

    Me gusta especialmente este ejemplo del cine, porque a todos nos ha pasado. Estar totalmente inmersos en la película y de repente volver a la realidad al encenderse las luces;estas en el mismo sitio pero ya ves mas cosas, la pantalla, la gente, las palomitas.... cuando despiertas es la misma sensación, estas en el mismo sitio pero hay mas.

  • Enlace Comentario Martes, 03 Abril 2012 16:27 publicado por rbachs

    Podemos despertar de la identificación en el preciso momento en que nos damos cuenta de que nos dejamos arrastrar por los mecanismos y hábitos del personaje. Esto seria el comienzo, pero lo que requiere más esfuerzo es mantener la conciencia de sujeto, e ir más allà de las vias acostumbradas, actuando lo necesario para salir de los límites grabados.

  • Enlace Comentario Viernes, 30 Marzo 2012 05:34 publicado por Félix

    Despertamos cuando nos damos cuenta que el argumento de fondo, aunque las circunstancias externas cambian, se repite una y otra vez, cuando nos gusta ver siempre el mismo tipo de películas, como: “IdealYo descubre el arca perdida” o “MiTitanic se hunde”, esto significa que estamos soñando en la conquistar del Yo ideal o imaginando un amor imposible hundidos en el Yo idea.
    Despertamos cuando tomamos conciencia que podemos ser creadores de nuestro argumento cada día, estamos despiertos cuando somos sujetos activos de la realidad a cada momento, despertamos al ejercitar coscientemente el potencial de amor, energía e inteligencia que somos; nos dormimos cuando el objeto interno o externo nos roba la atención e interpretamos el mismo papel de aquella película en blanco y negro (la bipolaridad del personaje).

Para poder participar con tus comentarios en el artículo es necesario ser socio simpatizante de la asociación, lo cual es gratuito y sólo requiere tu registro en esta web. Más información en el apartado COMO HACERSE SOCIO.