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Sabato, 02 Giugno 2012 11:15

La sencillez del niño que una vez había sido

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La mayor parte de nuestros pensamientos, emociones y acciones se produce en un nivel subconsciente  que no percibimos a no ser que lo observamos expresamente.  Por ejemplo, no prestamos atención a los movimientos que hacemos para caminar. 

Pues bien, con los pensamientos sucede lo mismo. No nos damos cuenta de que cuando salimos de casa para ir al trabajo, pensamos donde está el trabajo. Y que, a la vuelta, recordamos donde está nuestra casa.  La existencia de esta clase de pensamientos sólo se pone de relieve cuando se produce una anomalía, como la amnesia. Si sufro un accidente que me causa amnesia transitoria, lo único que sabré es que soy yo; pero no recordaré nada: ni como me llamo ni donde vivo.  Es una de las maneras  de quedarse sin personaje.

Lunedì, 07 Maggio 2012 21:47

La vivencia y el desarrollo de nuestras capacidades

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Si quiero llegar a vivir una plenitud afectiva, el único medio que existe es que yo ejercite activamente mi acto de amar, mi acto de responder con gozo, con felicidad a las situaciones. Mientras yo esté esperando que el exterior me llene de satisfacción, me llene de amor, estaré esperando toda la vida en vano. Lo único que me desarrolla es ese acto por el cual yo ejercito mi potencia.

Curiosamente eso se ve muy claro en el aspecto físico; yo sé que no puedo tener una fortaleza física que no sea el resultado de mi ejercitamiento físico. En la medida que ejercito, que hago gimnasia, que hago ejercicio físico, etc.…, en esa medida soy más fuerte y no puedo esperar ser fuerte si no me ejercito.

Lunedì, 07 Maggio 2012 21:44

El esfuerzo y el resultado en el trabajo

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Con cierta frecuencia, todas aquellas personas que llevamos a cabo este trabajo interior nos encontramos con momentos en que nuestros esfuerzos en despertar, en profundizar en el centramiento, o en entender determinado texto de filosofía, por poner algunos ejemplos concretos, no dan los frutos que esperamos, y mucho menos cuando los esperamos. No hay manera de tomar conciencia de nosotros como sujeto al oír un despertador, los focos de energía, amor e inteligencia son como mucho algo muy difuso en algún lugar de nuestra espalda y no damos con una explicación apropiada a tal pregunta sobre tal filósofo.  

En “Alicia en el país de las maravillas”, hay una anécdota muy divertida: Alicia y la Reina corren a toda pastilla y, de pronto, Alicia cae en la cuenta de que el paisaje no cambia. Extrañada, Alicia le pregunta a la Reina qué está pasando; y esta responde: es que corremos tanto para conseguir mantenernos en el mismo sitio. 

Este fenómeno describe muy bien la existencia del personaje: corre constantemente para no perder lo poco que tiene y mantenerse en una realidad que le disgusta. Su mundo está lleno de paradojas: Si le preguntas al personaje qué ha pasado hoy, lo habitual es que te responda que no ha pasado nada. Y si no te conformas con la respuesta te explica las cosas que no han sucedido; por ejemplo: hoy tampoco le ha tocado la lotería.