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Autorrealización, maestría y sinceridad

Escrito por Antonio Blay Fontcuberta

Pregunta, alumno: Antonio, cuando una persona está realizada totalmente, ¿puede sentir rechazo o atracción hacia otras personas?

Respuesta, Antonio Blay: Solo siente que no es ni rechazo ni atracción, sino que es aquellas personas. Estoy diciendo que esta separación entre una persona y otra persona, no existe. Y que por lo tanto uno se vive como siendo también las otras personas. 

     Y entonces no cabe ni rechazo ni deseo ni atracción. Cuesta verlo ¿verdad? Porque nos parece tan claro que yo soy yo y tú eres tú…, pues no (risas). Esta noche, cuando te vayas a casa nos iremos juntos (risas). Es que no se puede explicar mejor, ¿sabes? Es que ahora estamos viviendo con la idea de separación porque nos confundimos con el cuerpo. Los cuerpos evidentemente son distintos el uno del otro, pero yo no soy el cuerpo.

 

     Yo soy esa conciencia que a la vez percibe mi cuerpo y percibe ese otro cuerpo que siente esto y  siente lo otro. Soy ese  plano más profundo de conciencia que es mucho más… ¡grande!

 

     […]

 

     P-: Antonio, ¿es verdad eso de que el que busca, halla? Quiero decir que si hay verdadera intención, verdadera sinceridad e intentas estar para ir cada vez más a ti mismo, aunque las técnicas las equivoques muchas veces, ¿es verdad que al final sí…?

 

     R.: ¡Es verdad! Es verdad. Lo he dicho en dos o tres ocasiones estos días. Lo que realmente garantiza el éxito es la sinceridad. Y luego ayer cuando os hablaba de la afinidad, la ley de atracción, por la cual uno tiende a atraer aquello que corresponde a su interior. Ya que cuando hay una auténtica demanda se produce lo que corresponde a aquella demanda. En el aspecto de trabajo interior se dice que cuando el discípulo está preparado, aparece el maestro. Pero que el maestro puede ser algo totalmente distinto de lo que uno imagina como maestro. El maestro puede ser un niño pequeño que de repente te hace comprender algo. Que no hace falta que sea un señor con barba y  aspecto venerable. Pero es lo que se corresponde a lo que realmente estás pidiendo dentro. Y ésta es una guía que siempre está. O sea que nadie está desasistido. Todo el mundo está realmente asistido, dirigido, por su propia identidad. Pero la personalidad recibe esa asistencia en la medida que responde, que se expresa con sinceridad. Y que trata de estar a la escucha, trata de percibir, que no crea que ya lo sabe, o que las cosas tienen que ser como uno piensa. Hay que tener una simplicidad o una sencillez interior.  Hay veces que las personas se hacen a la idea de que esto ha de ser así y eso mismo les está cerrando el paso.

 

Antonio Blay Fontcuberta. Transcripción  de una grabación  probablemente de una de sus charlas para antiguos.

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