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Dios pone los ejercicios

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La realidad está hecha de energía, inteligencia y amor. Cuando nuestro desarrollo personal descuida alguno de estos aspectos o se satisface considerando que lo manifiesta en un grado superior al de su entorno, la realidad se encarga rápidamente de desmentirlo presentándose en forma de problema. No tenemos más que mirar que aspectos de la realidad se nos presentan más cuesta arriba para ver las capacidades que necesitamos ejercitar.

Pero esto sucede también cuando, habiendo advertido esta falta de desarrollo, nos proponemos remediarla con nuestra mejor voluntad y nos hacernos el propósito de tratar algunas cosas de una manera distinta de cómo veníamos haciéndolo. La idea suele consistir en hacer pequeñas mejoras, algunos retoques. Pero la respuesta que tiene en cuenta lo que hasta ahora habíamos considerado irrelevante tiene un tenor muy diferente, no puede ser la misma de costumbre convenientemente remozada. Y el hecho de querer mantener la de costumbre, limpiándole la cara, produce más desgracias que beneficios y nos coloca ante la evidencia de que el cambio ha de ser mucho más profundo. 

Como dice el refrán: a veces para solucionar algo se ha de estropear del todo, precisamente para que los apaños no sean posibles. Esto es lo que está sucediendo ahora en relación a un problema colectivo: los refugiados de las guerras y del hambre que pretenden entrar en Europa. La avalancha es de tal magnitud que los gobiernos europeos no han dudado en quitarse la careta y proclamar en voz alta que no los quieren; pero esto solo ha servido para desenmascarar su inmoralidad porque la gente continúa llegando y superando todos los obstáculos que se les pone. Es una corriente imparable a la que habrá que dejar de tratar como una cuestión de orden público. En todo caso, el orden público habrá que imponérselo a los ciudadanos europeos que protestan porque se les despierta del letargo en el que están instalados.

La inmoralidad ofrece diferentes formas: colocar tanques en las fronteras, levantar vallas en las mismas, amenazar con confiscar los salarios de los trabajadores en situación ilegal, negarles cobertura sanitaria, permitir que se ahoguen en el mar, dispararles para que no pongan el pie en territorio europeo y devolverles al otro lado si lo han conseguido. Todo esto conculcando la legislación internacional. ¿Quiénes son aquí los ilegales? Esto no solo es ilegal: es inhumano; y sobre todo inútil, porque una legislación que ignora la realidad se cae por sí sola.

¿Y quién se preocupa realmente por el origen del problema? Ya es evidente que las fuerzas del mercado no van a sacar al continente africano de la miseria, solo van a agravarla cada día más. También es evidente que las filas del fundamentalismo islámico se nutren de personas que viven marginadas por el fundamentalismo financiero. La inteligencia y la energía, la razón y la técnica, se están mostrando incapaces de resolver la situación. Falta el amor. Son millones de personas las que reclaman un compromiso con la humanidad que, hoy por hoy, no tenemos.

Ya sé que la excomunión no está de moda, pero igual el Papa debería leerles la cartilla a estos dirigentes europeos que se dicen católicos o protestantes y adoptan estas medidas represivas en vez de atender la situación. Claro que igual sucedería que la mayoría de católicos, encabezados por estos dirigentes, se pondrían de acuerdo y lo excomulgarían a él.

En todo caso, ahí tenemos algo que nadie había previsto y nadie sabe cómo solucionar sin cambiar los esquemas tradicionales. Es un ejercicio que Dios nos pone. 

 

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27 comentarios

  • Enlace al Comentario Jordi Jordi Domingo, 13 Septiembre 2015 10:28

    Manuel, deberías explicar donde ves los panegíricos al servicio del personaje, para que,si es preciso, podamos rectificar.

  • Enlace al Comentario ANA MARIA ANA MARIA Sábado, 12 Septiembre 2015 08:32

    Nada que añadir y mucho que hacer, algo dentro de mi se va a romper si no aporto mi granito de arena, alguno de vosotros sabe de al algun organismo con el que se pueda contactar para acoger a alguna familia?. Vivo en Galicia. Se que si toco alguna puerta me van a ayudar para que esto se realice. Gracias por vuestros comentarios, ayer no sabia que hacer, hoy si

  • Enlace al Comentario Imanol Imanol Viernes, 11 Septiembre 2015 16:09

    Pues sí, estoy absolutamente de acuerdo con que Dios nos pone ejercicios y además como cualquier ejercicio que se tercie supongo que no puede ser algo que no podamos cumplir. Sin embargo observo que cuesta ir al fondo del asunto, evidentemente es de agradecer iniciativas como Ada Colau de crear una red de ciudades de acogida, pero sin embargo es más que cuestionable la respuesta que están dando los organismos internacionales porque más allá del mero postureo por establecer cicateramente cuotas de acogida, poca gente hace autocrítica de la responsabilidad que tiene la unión europea (EU) en el asunto que nos ocupa. Nadie dice que la UE es un aliado más, junto a EEUU y la OTAN, que esta por la labor de desestabilizar gobiernos no afines a sus intereses comerciales e imperialistas y que han originado estados fallidos cuyo resultado es una división de facciones en guerra, con el consecuente movimiento de personas en busca de una mínima esperanza por sobrevivir. Tampoco se dice que esto ha llevado a la fundación del llamado estado islámico que busca a través de una guerra santa la instalación de un estado teocrático. Y por supuesto nadie dice que la EU tiene su responsabilidad en la colonización de países africanos, que además de esclavizarlos, han dado lugar a guerras que son subvencionadas por los propios países ricos de la EU con el único afán de controlar materias primas, como en el caso del coltan. En fin… a veces me da la sensación que dado el entramado político-financiero instaurado en el mundo, la única solución es que todo se vaya al carajo y que comencemos de nuevo con ahínco por instalar un orden internacional que apueste por la paz y desarrollo político y social de todos los pueblos, sino seguro que Dios seguirá apretando una vuelta de tuerca más el ejercicio que nos propone, total Él seguro que no tiene prisa, la responsabilidad es nuestra.

  • Enlace al Comentario Manuel Manuel Viernes, 11 Septiembre 2015 09:51

    Asistimos simplemente a la continuación de lo que ha sido el relato de la humanidad, desde que el mundo es mundo; no hay nada nuevo bajo el sol.

    Son situaciones muy complejas, en las que existen "buenos y malos" puros. Denostar la sociedad occidental de hoy como si fuese el peor de los males con los que podemos lidiar,es una soberana estupidez; porque precisamente en esta sociedad también proliferan iniciativas como las que señala Maria Pilar en su comentario.

    Por favor, démonos cuenta, sepamos mirar, cuando hacemos panegíricos, para alimentar al personaje, y no para dar luz a una realidad.

  • Enlace al Comentario Rosalia Rosalia Jueves, 10 Septiembre 2015 08:41

    Transcribo unas palabras del libro que he leido este verano y con el que estoy totalmente de acuerdo, dice así: A lo largo del camino, he llegado a la convicción de que las catástrofes están ahí para evitar lo peor. Y lo peor.....¿como podría yo expresar que es lo peor? Lo peor de todo es haber atravesado la vida sin naufragio, haberse quedado siempre en la superfice de las cosas, haber danzado siempre en el baile de las sombras, haber chapoteado en las ciénagas de las habladurias, de las apariencias, no haberse precipitado nunca hacia otra dimensión. En la sociedad en la que vivimos , verdaderamente las crisis son lo mejor que tenemos para entrar en otra dimensión ( cuando no tenemos un maestro a mano, claro ). Lo que más le interesa a la sociedad, su mayor ambición, es desviar nuestra atención de lo que en realidad es importante.... Es una inmensa conspiración, la más gigantesca conspiración contra el espirítu. En una sociedad que todos los caminos están interceptados , en los que no hay ninguna señal indicadora hacia lo profundo, solo la crisis puede romper esos muros que nos rodean. Por todo lo expresado y leido entiendo cuando Jordi nos habla de ir a por todas en el trabajo. Un saludo para todos!!!

  • Enlace al Comentario Pilar Maria Pilar Maria Lunes, 07 Septiembre 2015 17:32

    Por suerte y por desgracia conozco a muchas personas trabajando en el tema de la migración y al hablar con ellos que son los especialistas que tratan a la persona nada más llegar a lo que creen su salvación, me doy cuenta de que al primer mundo nos falta la verdadera empatía. Porque he visto a muchas personas debatiendo sobre la famosa foto del niño con sus zapatitos ahogado en la costa, boca abajo, como una bolsa de plástico que arrastra la arena. Al menos ese crío ha llegado a tierra y se le enterrará aunque sea en una fosa común...la mayoría nunca llega. Sale en antena y me estremezco, quito el canal y me olvido...a otra cosa mariposa. A mí al menos me falta empatía porque nunca he tenido que salir con lo puesto de mi casa sin pensar en que quizás nunca volvería. Pero sí que veo un cambio porque han salido muchas plataformas en las ciudades para presionar a los políticos de forma que cada provincia diga el número de personas que puede acoger, en Sevilla se han recogido y han tenido que reunirse de urgencia para seguir a otras ciudades que lo han hecho. También he podido ver un reportaje de una asociación de vecinos de Berlín que acogía en su casa a los que podía en contra de la ley y sabiendo que la Merkel podía enchironarlos...aunque algunos sólo hablemos me alegro al menos de que sigan existiendo gente decente en Europa.

  • Enlace al Comentario Miquel Miquel Domingo, 06 Septiembre 2015 13:57

    Gracias por tu artículo Jordi. Es una reflexión que añade luz a lo que está pasando y que lo explica perfectamente.

    Desanima mucho ver que se considera ajeno todo lo que sucede más allá de las fronteras y más teniendo en cuenta que todos éstos refugiados son víctimas del sistema que con tanto empeño se empuja desde Europa.
    El sistema debería sacralizar y abastecer la vida de todos los humanos. En lugar de eso, sacraliza y abastece el capital y sus intereses. Las instituciones y las empresas cada vez importan más y las personas y sus necesidades cada vez importan menos.

    Yo me alegro de que estén llegando refugiados torrencialmente y que puedan superar todos los obstáculos que se les pone para que no entren. La verdad que me alegro porque todo el mundo tiene derecho a la vida y a vivir con un mínimo de condiciones. A veces parece que sea por herencia divina que estemos viviendo en Suecia, en Canadá, en Dinamarca, en España, en Estados Unidos... Es aleatorio. Fue fruto de la pura casualidad.
    Por eso no hay derecho. Que lo miremos desde casa y no hagamos nada. Que no reclamemos atención y ayuda para los gobiernos que entran. Ahora dicen que no quieren facilitar las cosas a los refugiados porque alentará a que otros lo intenten.
    Pues me alegro de que la situación se meta a la fuerza entre las cuatro paredes de casa, porque parece que será la única manera de que se le preste atención. Viviendo de primera mano la situación de éstas personas tan valientes que se niegan a vivir condenadas.

    Bienvenidos sean. Y ojalá sirva para que de una vez por todas pongamos hilo a la aguja y nos preocupemos de verdad por las necesidades básicas de los humanos tanto de Síria como de Irak, de Ucrania, de Afganistán, de Turkmenistan, de Kirguistan, de Birmania, de Myanmar, de Corea del Norte, de India, de Pakistan, de Bangladesh, de Butan, de Laos, de Vietnam, de Camboya, de Líbia, de Senegal, de Gambia, de Mali, de Níger, de Sierra Leona, de Nigeria, de Etiopía, de Burkina Faso, de Burundi, de Somalia, de Liberia, de Guinea, de El Salvador, de Nicaragua, de Honduras, de Guatemala, de Ecuador, de Colombia, de Venezuela, de Paraguay, de Bolívia o de tantos otros países en los cuáles los niños nacen condenados a una vida sin oportunidades y sin las necesidades básicas cubiertas, ya sea a causa de las guerras, por haber nacido en una banlieue o por no tener ni el menor recurso y contar con una esperanza de vida de 36 años.

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