Mi experiencia en el Trabajo espiritual

Hacía tiempo que Joaquín y yo andábamos buscando un camino que nos llevara a lo más profundo de nuestra esencia y pudiéramos plasmar en la práctica cotidiana. Así fue como nos juntamos con un grupo que se reunía los domingos en Coruña. Y ahí fue donde Ana Balado nos comentó su experiencia en el Trabajo y decidimos incorporarnos a él.

 

Antes de iniciar el Trabajo yo no podía afirmar que estuviera viviendo, más bien sobrevivía como podía. Había atravesado una situación personal muy difícil y mi vida parecía una especie de caos. Pero al empezar el Trabajo, pude experimentar en mí misma lo que Ana anunciaba: fue todo un descubrimiento, el más importante: descubrirme a mí misma, a mí verdadero Yo.

 

Vi que, al despertar, las cosas cobraban una realidad muy distinta de la que estaba acostumbrada, los líos y rollos del personaje desaparecían y me sentía libre y plena. Esto me ha dado el poder de elegir como quiero enfocar las cosas y vivir esta existencia. He dejado de sobrevivir y he empezado a vivirme en todo lo que hago, actualizando mis potenciales: la energía, el amor, y la inteligencia que soy.

 

Despertar es algo tan natural y práctico que sólo exige darte cuenta de ti mismo; pero entonces descubres que la existencia es un regalo y das gracias a lo Superior cada día al levantarte. Ahora me siento valiosa y esto se refleja en todas mis relaciones: la pareja, los hijos, los familiares y el trabajo laboral. Despierta puedo atender mejor a los demás y no les atribuyo la culpa de las dificultades que yo pueda tener. Al contrario: me siento protagonista y por lo tanto responsable de mi existencia y de mis actos. Y he visto que las dificultades son una oportunidad para desarrollar aspectos de mi personalidad; así que las quejas, tan habituales en las conversaciones, también han desaparecido.

 

El Trabajo espiritual es un terremoto que lo cambia todo de arriba abajo: las creencias y las ideas habituales sobre la realidad saltan por los aires. Te remueve en lo más profundo. Porque a medida que voy descubriendo lo que soy, puedo ver también lo que no soy y creía ser. A veces se produce una lucha interna porque el personaje se resiste a perder su terreno pero el despertar se acaba imponiendo: aprendes a tomar decisiones con certeza y te sientes firme y llena de energía.

 

Siempre hay momentos de incertidumbre. El Trabajo pone de manifiesto que arrastras emociones negativas y miedos reprimidos y ocultos que, a lo mejor, desconocías. Pero ahora puedo atender todo eso despierta, siendo consciente de mí. Y en momentos de oscuridad notas una mano amorosa a tu lado, que te lleva y te guía con todo cariño. El trabajo nos va transformando de gusano a mariposa.

 

Estoy muy agradecida al Trabajo y Jordi y Pilar por todo su cariño y dedicación.
También a mí querido marido Joaquín, por estar a mi lado en todo momento. Siempre llevaremos a mi querida y recordada Ana en nuestro corazón, por todo lo que nos enseñó a nosotros y a las chicas, mis queridas Cointa, Cruz y Emi. Gracias por todos los momentos que hemos pasado juntas, que son muy buenos.

 

Es un privilegio poder vivir este estado de conciencia acompañada por la gente que quieres, en la familia y en tu entorno. Así que extiendo este agradecimiento a toda la gran familia ADCA. Un abrazo para todos.

4 comentarios en “Mi experiencia en el Trabajo espiritual”

  1. Me ha encantado leer este relato sobre tu experiencia de vivir despierta. Te agradezco todos los momentos que estamos viviendo juntas y con las chicas (que incluye a Joaquín). Son pasitos, experiencias, para conseguir estar despierta y vivir con plenitud nuestra vida cotidiana.

  2. Muchas gracias Mónica; efectivamente despertar solo exige darte cuenta de ti mismo y en ese mismo instante descubres que la existencia es un regalo. Me ha gustado mucho como lo cuentas.
    Un abrazo.

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