El Centro

Cuando yo vivo mi centro es cuando descubro el centro de los demás. Cuando yo vivo mi conciencia profunda es cuando descubro mi parentesco con los demás. Cuando yo vivo sólo lo externo es cuando vivo lo que me separa totalmente de los demás. Por lo tanto, el lugar desde donde yo vivo es lo que señala mi capacidad de vivir. Si vivo lo periférico el otro será para mí un ser distinto, el cual podrá ayudarme o oponérseme, pero siempre como un ser diferente. Cuando yo vivo desde mi conciencia interna el otro es alguien que resuena como yo, que tiene unos modos muy semejantes a mí, que tiene el mismo argumento básico de existencia y que participa de lo que yo vivo -y yo de lo que él vive-, me dé cuenta o no. Y cuando llego más al centro descubro que hay una profunda identidad de sujeto último.



















