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  • en respuesta a: EL PROBLEMA CATALÁN #1771
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    ENCUESTA SOBRE LA INDEPENDENCIA

    La cadena de Televisión TV8, que emite en catalán y pertenece al grupo de comunicación que edita el periódico La Vanguardia, ha realizado una encuesta utilizando las dos preguntas planteadas para la consulta que quiere hacer la Generalitat en noviembre y la cual se opone el gobierno de Madrid y los partidos mayoritarios PP y PSOE. La doble pregunta es:

    1.- ¿Desea que Catalunya tenga un estado propio? Si /No
    2.- Si en la 1ª pregunta ha votado Sí, ¿desea que este estado sea independiente? : Si/No

    La muestra ha sido de 1600 personas y se estima un error del 2,5 % en más o en menos.
    El resultado global es el siguiente:
    Desean que Catalunya tenga un estado propio: SI 48,1 %, NO 24,4 %, No sabe 27,5 %
    Desean que este estado sea independiente: SI 40,7%, NO 28,2 %, No sabe 31,0 %

    Atendiendo a las dos preguntas, ha votado: SI-SI el 40,7 %
    SI-NO el 3,8 %
    SI-No sabe el 3,5 %
    NO el 24,5 %
    No sabe el 27,5 %

    Primera conclusión: sólo uno de cada cuatro catalanes está dispuesto a que las cosas continúen como están. Pero tampoco hay suficiente fuerza como para imponer la independencia. Todo depende del grupo de los indecisos, que son uno de cada tres. Por lo tanto lo que suceda en los próximos meses será clave para inclinar la balanza entre los que desean mantenerse en España y lo que quieren la independencia.

    Es interesante contemplar las respuestas por edades:

    Estado propio: De 18 a 29 años: SI 52,1 % NO 18,0 % NS 29,9 %
    De 30 a 44 años: SI 49,2% NO 25,1% NS 25,6 %
    De 45 a 59 años: SI 49,4 % NO 28,2 % NS 22,4 %
    De 60 o más : SI 43,6 % NO 24,0 % NS 32,4 %

    Independencia: De 18 a 29 años: SI 42,6 % NO 24,5 % NS 32,9 %
    De 30 a 44 años: SI 41,5% NO 29,0 % NS 29,5 %
    De 45 a 59 años: SI 42,7 % NO 31,2 % NS 26,1 %
    De 60 o más : SI 37,2 % NO 26,9 % NS 35,8 %

    Conclusión: la edad no influye prácticamente, aunque los más mayores están más indecisos.

    Si observamos por nivel de estudios:

    Estado propio: Nivel Bajo: SI 38,7 % NO 25,9 % NS 35,5 %
    Nivel Medio: SI 49,3 % NO 25,2 % NS 25,5 %
    Nivel Alto: SI 56,3 % NO 22,2 % NS 21,5 %

    Independencia: Nivel Bajo: SI 32,3 % NO 28,1 % NS 39,6 %
    Nivel Medio: SI 41,6 % NO 30,2% NS 28,1 %
    Nivel Alto: SI 48,6 % NO 25,9 % NS 25,4 %

    Aquí está claro que el independentismo crece con el nivel cultural.

    Pero ahora viene lo interesante; observemos que pasa en función de la lengua que la gente habla habitualmente, aunque todos dominen ambas lenguas:

    Estado propio: Catalanoparlantes: SI 74,2 % NO 6,2 % NS 19,6 %
    Castellanoparlantes: SI 22,8 % NO 42,5 % NS 34,7 %

    Independencia: Catalanoparlantes: SI 68,0 % NO 8,4 % NS 23,6 %
    Castellanoparlantes: SI 14,5 % NO 48,2 % NS 37,3 %

    Ahora podéis entender a obsesión del Gobierno de España por sabotear la enseñanza del catalán.

    También es muy interesante observar las respuestas en función del lugar de residencia. Aquí distinguimos entre BCN (Barcelona Ciudad) AMB (Área Metropolitana de Barcelona, primer cinturón: Hospitalet, Santa Coloma, Badalona, Cerdanyola, Ripollet) RMB (Área Metropolitana de Barcelona, segundo cinturón: Sabadell, Terrassa, Granollers) y Resto Catalunya:

    Estado propio: Barcelona: SI 49,1 % NO 26,8 % NS 24,1 %
    AMB: SI 37,1 % NO 31,9 % NS 31,0 %
    RAM: SI 47,6 % NO 24,4 % NS 28,0 %
    Resto Cat.: SI 55,2 % NO 17,8 % NS 27,0 %

    Independencia: Barcelona: SI 41,2 % NO 31,7 % NS 27,1 %
    AMB: SI 26,4 % NO 38,8 % NS 34,8 %
    RAM: SI 41,3 % NO 26,6 % NS 32,1 %
    Resto Cat.: SI 49,7 % NO 19,9 % NS 30,4 %

    El no del área metropolitana explica la política del PSC-PSOE en Cataluña; porque es en esta zona de mayoría castellanoparlante donde tienen sus votantes. Y también destaca aquí la división que existe entre Barcelona y su entorno y la Catalunya rural. Esta es la división que Aznar pretende instigar entre la Cataluña industrial y la rural y entre los que en su casa hablan castellano y los que hablan catalán.

    en respuesta a: Película Primer Trimestre 2014: ORDET #1740
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    1.- El único que tiene fe es Johannes, el que está loco. Los demás tienen ideas: creen que sí, creen que no, o lo consideran algo irrelevante. La película reproduce la crítica de Kierkegaard a la religión como ideología. La figura de Johannes encarna la idea de Kierkegaard de que la conciencia trascendente aparece como pura locura a los ojos de la gente normal. Fijaros que el que menos compasión siente por Johannes es el pastor.

    2.- Cuando uno tiene ideas necesita defenderlas; sobre todo para convencerse a sí mismo. Cuando se produce una falta de respeto por las ideas del otro, el que recibe el ataque se derrumba porque, en el fondo, carece de argumentos para defenderlas.

    3.- Inger parece estar al margen, cumpliendo al Voluntad de Dios lo mejor que puede, pero es el instrumento que Dios elige para despertar la fe de todo su entorno.

    4.- También vale la pena comentar la figura del médico.

    en respuesta a: EL PROBLEMA CATALÁN #1737
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    Interesante artículo, aunque sólo contempla la relación entre Cataluña y España desde un punto de vista económico.
    Pero en este aspecto hay que hacer una precisión: Vicens Vives, en su obra Historia económica de España, deja muy claro que, aunque jamás hubo una ley que prohibiera a los catalanes participar en el comercio con América, en la práctica este comercio fue patrimonio exclusivo de la corona de Castilla. En esta misma época, las cortes de Castilla se negaron a admitir a los catalanes en las ferias de Medina del Campo en pié de igualdad y continuaron siendo considerados extranjeros. Dice Vicens Vives que no se permitió que ningún noble o mercader catalán, aragonés o valenciano pasara a las Indias, para evitar que se aplicara allí el espíritu foral, pactista y contractual surgido en estos países durante la Edad Media.
    En cambio lleva razón en lo referente al decreto de Nueva Planta que abolió los regímenes particulares de Cataluña y abrió el espacio necesario para que pudiera prosperar el mercado y la burguesía periférica.
    Me ha hecho mucha gracia esta comparación del modelo de sociedad que el autor del artículo atribuye al independentismo catalán con el pueblo de los hobbits. Y no me resisto a preguntar si, viajando hacia occidente, estos hobitts se van a encontrar en Gondor o en Mordor.

    en respuesta a: EL PROBLEMA CATALÁN #1711
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    Recordad que, desde el punto de vista del Trabajo, la unidad es un hecho objetivo que se puede vivir subjetivamente de diferentes maneras, lo cual significa que puede adoptar diferentes formas; es decir: es la unidad de algo que al mismo tiempo es múltiple. Seguramente todos estaremos de acuerdo en que la única forma de unidad que resulta incuestionable es la del planeta. A partir de ella, cogiendo este mapa sin fronteras que es el globo terrestre, con un lápiz y una goma de borrar, podemos dibujar bastantes formas posibles en las que esta unidad aparece.
    Esto se ha hecho recientemente en Europa: Si tenéis un atlas de cuando erais pequeños, podéis comparar el mapa de Europa de entonces con el de ahora y veréis que, donde estaba Checoeslovaquia, aparecen ahora: Chequia y Eslovaquia; donde estaba Yugoeslavia: aparecen Serbia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Eslovenia, Montenegro y Macedonia; y donde estaba la Unión Soviética aparecen Estonia, Letonia, Lituania, Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Moldavia, Georgia, Armenia, Azerbaiyán y Kazakstán. Nada más y nada menos que 17 países más que los que había.
    Alguien que desconozca lo que ha pasado tendrá la impresión de que Europa está mucho más desunida ahora que hace 50 años; y sin embargo lo cierto es lo contrario: hace 50 años Europa era el nombre de un continente en guerra casi continua y ahora es el nombre de una unidad política formada por la Unión de 27 estados, con unos cuantos más haciendo cola para ingresar en ella. ¿Qué ha sucedido?: que algunas uniones hechas a la fuerza se han disgregado y a cambio, han aparecido otras libremente decididas.
    Cojamos ahora el mapa de España de cuando éramos pequeños y comparémoslo con el actual: veréis que de la España “una”, “grande” y “libre”, hemos pasado a la España de las autonomías: hay 17 líneas trazadas con lápiz que antes no estaban. Y por lo visto hay gente que considera que son demasiadas mientras que otros están subrayando la suya. Bueno, no pasa nada, dejemos que todos se sientan libres para decidir cómo quieren el dibujo, porque el territorio no se va a mover de sitio. Seguramente que si se sienten libres no van a tener necesidad de cambiar gran cosa porque a todo el mundo le da pereza esforzarse porque sí.
    Si la Constitución española se modificó en una noche para satisfacer a la Unión Europea, ¿por qué no se puede modificar para satisfacer a Cataluña? Y mientras tanto, si resulta que es imposible interpretarla de tal manera que se pueda dar permiso a los catalanes para consultar qué quieren hacer los catalanes; si resulta que este es un asunto que se ha de consultar a todos los españoles, pues que se consulte a todos los españoles. Hacemos el referéndum en toda España preguntando que han de hacer los catalanes y así sabremos no sólo lo que han contestado los catalanes sino todos los demás.
    Porque eso es lo que pretende hacer la Generalitat y el Parlamento de Cataluña; no dejéis que os enreden: no quieren declarar la independencia de Cataluña, solo quieren saber cómo les gustaría organizarse a los catalanes. Y pienso sinceramente que si un grupo de países, personas, naciones o regiones quiere permanecer unido, es fundamental que cada uno se interese por todos los demás. Libremente.

    en respuesta a: Acerca del sistema económico y social #1703
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    Estoy totalmente de acuerdo con el diagnóstico que hace Xavi: el sistema económico que tenemos aliena al ser humano y lo convierte en cosa. Pero me gustaría abrir una discusión sobre esta afirmación de que hay que promover un cambio de valores para modificar el sistema.
    El hecho es que no nacemos egoístas, la sociedad nos hace egoístas. El ser humano tiene una bondad natural que le lleva a interesarse por el bienestar de su comunidad y a apiadarse de los que pasan dificultades; pero si para conseguir un trabajo tiene que competir con miles de desempleados o miles de opositores, el sistema económico le obliga a ser egoísta. O sea que no sé si podemos esperar que se produzca un cambio de valores como antesala de otro sistema, o es indispensable cambiar primero el sistema para alentar otros valores. Fijémonos en lo que está sucediendo con el cambio climático: prácticamente nadie duda de la necesidad de incorporar este coste en la producción, pero como implica disminuir el beneficio del capital, pues no se hace y ya está.
    También quisiera abrir una discusión sobre el argumento que relaciona mercado con democracia y planificación con dictadura. Veamos: nuestro sistema sanitario es fruto de la planificación, no del mercado. Y si en algún momento los trabajadores de la sanidad se han sentido anulados es justamente ahora que el gobierno intenta traspasar su gestión al capital privado.
    Finalmente, una tercera cuestión a dirimir es si la propiedad de la empresa tiene efectos prácticos sobre el comportamiento de la misma en el mercado. Y esto viene a cuento del cooperativismo que propone Xavier.

    en respuesta a: EL PROBLEMA CATALÁN #1700
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    Parece ser que el PP retirará la proposición no de ley presentada en les Corts valencianas que defendía que «el habla de los valencianos parte de lo más profundo de la prehistoria y se escribía ya en el Siglo VI antes de Cristo». Esta proposición pretendía instar a la Real Academia de la Lengua Española a que modificara su definición del valenciano como variedad del catalán.

    En respuesta a esta atrocidad cultural, que supera al creacionismo en el intento de primar la ideología sobre el conocimiento, ha sido la propia Acadèmia Valenciana de la Llengua, máximo órgano normativo de la Comunitat Valenciana, la que ha ratificado la unidad de la lengua de los catalanes, valencianos y baleáricos y ha exigido a los partidos políticos que dejen de utilizar la lengua como instrumento de confrontación política entre los valencianos.

    Hay que añadir: y entre los valencianos y los catalanes.

    en respuesta a: EL PROBLEMA CATALÁN #1697
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    Están sucediendo cosas que justifican que volvamos a comentar el “problema catalán”. Os invito a repasar mi primer artículo de esta sección en la que citaba la cuestión de la lengua como fundamento del pueblo. Porque parece ser que se han propuesto terminar con el “problema” acabando con la lengua.

    El primer paso fue inventarse una nueva lengua románica: el valenciano. Curiosamente, el diccionario de la Real Academia Española de la lengua define “valenciano” de la siguiente manera: Variedad del catalán que se usa en gran parte del antiguo reino de Valencia y se siente allí comúnmente como lengua propia.
    Sin embargo, el Estatuto de la Comunidad Valenciana dice: El idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que es el idioma oficial del Estado. Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del, y en, idioma valenciano.

    Así que hicieron desaparecer el catalán de la Comunidad Valencia. Aunque se seguía hablando en Baleares y en Aragón, justo en el territorio que limita con Cataluña.

    La Presidencia del Gobierno de Aragón legislaba lo siguiente en 2009:
    Aragón es una Comunidad Autónoma en la que junto al castellano, lengua mayoritaria y oficial en todo su territorio, se hablan en determinadas zonas otras lenguas, el aragonés y el catalán, las tres con sus modalidades lingüísticas propias de Aragón. Estas lenguas constituyen un rico legado de nuestra Comunidad Autónoma y un hecho singular dentro del panorama de las lenguas históricas de Europa, configuradoras de una historia y cultura propias. Por ello, han de ser especialmente protegidas y fomentadas por la Administración aragonesa. Ambas lenguas necesitan acciones decididas por parte del Gobierno de Aragón para prestigiarlas, dignificarlas y normalizarlas socialmente, facilitando así su protección y promoción. Hay que tener en cuenta que estas lenguas mantienen vivas variedades locales o dialectales históricas y/o territoriales, y que existe una zona de confluencia de ambas lenguas en algunos municipios.

    Bien pues, para protegerlas y promocionarlas, han decidido ahora cambiarles el nombre. Ya no se llaman “catalán” y “aragonés”, sino “lapao” y “lapapyp”, acrósticos de Lengua Aragonesa Propia del Aragón Oriental, y Lengua Aragonesa Propia del Aragón Pirenaico y Prepirenaico. Así que ahora sólo se habla catalán en Cataluña y Baleares.

    Por poco tiempo, porque ha empezado el acoso y derribo del catalán ¡en la propia Cataluña! Hará un mes, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que no tiene nada que ver con la Generalitat sino que es un organismo judicial del Estado, sentenció que basta con que un solo niño, es decir sus padres, pida en Cataluña recibir una asignatura en castellano para que toda la clase esté obligada a recibirla en esta lengua. Es decir que si en una clase de 30 niños, 29 que quieren ser enseñados en catalán y uno solo desea recibir la materia en castellano, el derecho de este niño pasa por encima del de los otros 29.

    Pero la propuesta de Ley de Enseñanza que acaba de presentar el ministro Wert, va más allá. Dice que cualquier niño en Cataluña que quiera ser enseñado exclusivamente en castellano, tendrá derecho a ser matriculado en una escuela privada que, de entrada, pagará el gobierno del Estado. Y a continuación, el gobierno central lo descontará de las transferencias que hace a la Generalitat de Cataluña.

    El problema inicial será que no hay en Cataluña ninguna escuela privada que enseñe exclusivamente en lengua castellana. Las hay que enseñan en catalán castellano y una tercera lengua, que puede ser el inglés, el francés o el alemán. También las hay que enseñan en catalán y castellano pero segregando las niñas y los niños. Pero que enseñen exclusivamente en castellano no hay ninguna. Claro que si hay mucha demanda, ya se crearán, porque puede haber muchas familias que aprovechen la bicoca para mandar a sus hijos a estudiar a la escuela privada, que hasta ahora era elitista.

    En fin, ya os podéis imaginar que los partidarios de la independencia de Cataluña no saben cómo agradecer tanta colaboración del Partido Popular.

    en respuesta a: Acerca del sistema económico y social #1695
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    Para contestar la pregunta de Eduardo tenemos que contemplar el final de todo; final que, evidentemente, no ha llegado. Así que la única manera de verlo es presuponerlo como potencial en el mismo Big Bang y buscar esta experiencia en el Centro de nuestro propio ser. Mira por dónde, la discusión sobre la existencia nos ha devuelto a la esencia.

    en respuesta a: Acerca del sistema económico y social #1692
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    Yo diría que en estos momentos es patente que el sistema no funciona en absoluto. Cualquier sistema económico ha de cumplir un requisito básico que es fomentar la producción; incluso en el caso de que, después, la riqueza producida se reparta de una manera desigual. El sistema capitalista ha estado mucho tiempo cumpliendo esta función y utilizando el egoísmo personal como estímulo para el desarrollo. El papel del Estado y la política fiscal tenían por finalidad mejorar la distribución de la riqueza: sacarles dinero a los ricos para dárselo a los pobres en forma de servicios; pero ahora se está haciendo todo lo contrario: sacar dinero de la población para retribuir al capital de manera directa, sin ni tan siquiera esperar que haya un beneficio resultante de una inversión productiva. Y además, esta retribución del capital, se hace en detrimento de los servicios que hasta ahora venía recibiendo la población.
    A Grecia se la “ayuda” a cambio de que despida de su trabajo a 10.000 funcionarios. ¿A qué se la ayuda?: a pagar los intereses de los capitales que financian una deuda que es cada vez mayor porque, al mismo tiempo, se está destruyendo todo el tejido productivo y condenado a la miseria a una gran parte de la población. ¿Por qué en estos momentos Alemania tiene la hegemonía en Europa? Porque estos capitales son mayoritariamente de origen alemán y los bancos alemanes son los únicos que permanecen opacos a las inspecciones.

    También se ha ayudado a los bancos españoles, que siguen sin prestar ni cinco a la empresa productiva, mientras que el paro se está acercando al 30 por ciento de la población activa. Se supone que esto es lo que hay que hacer. Y quizás no sea suficiente porque igual estos bancos están mucho peor de lo que han dicho. Pero claro, resulta que son indispensables para que el sistema funcione. Y no basta con haber arruinado a miles de impositores incautos con la trampa de las preferentes; en estos momentos las leyes del propio sistema son papel mojado; y nadie nos garantiza que la semana próxima no nos vayan a hacer una quita en nuestros depósitos como se la han hecho a los chipriotas que no estaban advertidos de lo que les caía encima. Porque los grandes depositantes sí que lo estaban y pusieron su dinero a buen recaudo. Pero claro, ¿podemos sacar el dinero del banco, cobrar la nómina en mano y pagar los recibos en efectivo si resulta que nuestros suministradores ni tan sólo se ponen al teléfono para atender las reclamaciones?

    Hace muchísimos años que no había una crisis como la actual; pero nunca habíamos mostrado una pasividad como la que preside nuestra vida diaria. Y eso es debido a que no vemos ninguna alternativa. Estamos maniatados por un sistema obsoleto, amenazados con vernos en la calle por partida doble: sin trabajo, porque no estamos trabajando en empresas que sean nuestras, y sin vivienda porque, si perdemos el trabajo, no podremos pagar la hipoteca. Y mientras no tengamos clara una alternativa a este sistema no podremos hacer nada.

    Nuestros actuales gobernantes son los gestores de este desahucio generalizado. No sólo están desahuciando las viviendas, sino las empresas, los talleres, los comercios, los hospitales y las escuelas. Y además están haciendo el papel de chivo expiatorio atrayendo las iras de la población. El último desahucio que se va a producir será el del Congreso de los Diputados porque los indignados expulsarán a los políticos y nos vamos a quedar directamente a las órdenes del capital. Viva la anarquía que nos permite criticarlo todo. Quizás sea el trámite obligado para que tomemos conciencia de que no tenemos sistema.

    en respuesta a: Acerca del sistema económico y social #1682
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    El sistema es un mecanismo, una estructura integrada por un colectivo de personas que se ven forzadas a relacionarse de determinadas manera para procurarse el sustento. Es un engranaje que no tiene conciencia y por tanto tampoco ética o moral. Es un sistema basado en la compra venta de mercancías, así que cada uno vale lo que tiene. Los que tiene más valen más que los que tiene menos y, por tanto, tienen más peso y más capacidad de decidir. Como el objetivo es crecer, nadie se preocupa por el que no tiene, el que no tiene simplemente desaparece y no cuenta. Los muertos no cuentan; nadie se ha dedicado todavía a mirar las estadísticas de fallecidos como consecuencia de los recortes en sanidad; lo cual permite afirmar que antes malgastábamos el dinero de los contribuyentes. Los parados tampoco cuentan porque el gobierno y las empresas siguen despidiendo gente con el fin de mejorar la economía. ¿Qué es lo que cuenta?: poder pagar los intereses de una deuda pública que cada días es más grande, pero es de los poderosos, de los que más tienen. Para qué arriesgarse a invertir este dinero en empresas pudiéndolo prestar a los gobiernos a un tipo de interés superior al de muchos negocios de los que hay que ocuparse. Sobre todo si la única preocupación de estos gobiernos es pagarles los intereses puntualmente, no sea que decidan no continuar prestando. A mí me parece que ante este mecanismo infernal, hablar de ética es caer en una trampa. Es como hablarle de ética al personaje; el personaje no puede permitirse ninguna ética porque lo único que intenta es subsistir. Y hasta de eso se beneficia el mecanismo que nos exige el dinero para pagar los intereses. El ministro de Hacienda amenaza a los autónomos que facturan en negro; personas que han perdido la esperanza de encontrar un trabajo asalariado y malgastan los pocos recursos familiares que les quedan en pequeños negocios montados en torno a la miseria. Mientras las grandes fortunas siguen tributando el 1 por ciento. Así que no podemos hablar de ética, sólo podemos hablar de conciencia. A ver si despertamos y dejamos de pagar.

    en respuesta a: EL PROBLEMA CATALÁN #1678
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    Creo que los últimos acontecimientos le están dando la razón a Nico. Al recurso al Constitucional que el Gobierno de Rajoy ha puesto contra la declaración del Parlament de Catalunya sobre el derecho a decidir, hay que añadir ahora la destitución fulminante del fiscal superior de Catalunya por haber hecho unas declaraciones en las que apoyaba que los catalanes hagamos una consulta legal.

    ¿Se podría hacer una consulta legal sin infringir la Constitución? Claro, la constitución dice que para hacer un referéndum se necesita el permiso del Gobierno de Madrid. Y no prohíbe que el Gobierno lo conceda.

    Pero ahora se ha descolgado el ex presidente de Extremadura y actual miembro del Consejo de Estado, señor Ibarra, con otras declaraciones en las que acusa al President de la Generalitat de Catalunya, señor Mas, de estar a la altura de Hitler o Mussolini. No es que yo sea un forofo del señor Más, pero diría que esta comparación no es pertinente.

    No obstante, lo más preocupante y doloroso es que nadie de fuera de Catalunya nos envía a los catalanes un mensaje de aprecio. Nadie dice: quedaros con nosotros que ya lo arreglaremos.

    Como decía Martin Luther King: Lo peor no es la maldad de los malos sino el silencio de los buenos.

    en respuesta a: EL PROBLEMA CATALÁN #1668
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    Las ideas del Trabajo también son de aplicación en esta cuestión de las naciones. Recordaréis que, cuando hablamos del amor, hacemos mención de la unidad y de la pluralidad. Decimos que la realidad es maravillosa justamente porque es tan diversa. Y que la unidad que incluye toda esta diversidad es inmensamente superior a lo que podría manifestar una sola cosa uniforme, por excelsa que fuera.

    También decimos que todos somos un potencial infinito de inteligencia, amor y energía; pero que cada uno de nosotros lo es de una forma única e insustituible. Y que esta es nuestra razón de existir.

    Por eso vale la pena citar aquí a Max Scheler hablando del amor. Dice:

    El amor exige, aún más que la simpatía, la diversidad y la autonomía de las personas. Su sentido más profundo consiste en no considerar y tratar al otro como si fuera idéntico al propio yo sino en afirmar su diferencia y distinción, su propia realidad y su propio modo de ser. El amor se puede dirigir a la naturaleza, a la persona humana y a Dios en lo que tienen de propio, es decir, de distinto de aquel que ama. Cuando el amor pretende ignorar las diferencias no es más que resentimiento u odio por los valores positivos de las personas o de los colectivos singulares.

    Como veis, también se refiere a los colectivos.

    Es preciso reconocer que Nico tiene razón: cuando salimos de Cataluña, lo más que podemos esperar es que nuestros interlocutores sean lo suficientemente educados como para no aludir al tema catalán. Pero si sale a colación, la condena es la norma. Y si falta la delicadeza, nos enfrentamos a una verdadera animadversión, consecuencia de haber sido utilizados como chivo expiatorio por determinadas posiciones políticas. Como lo fueron los judíos en su momento.

    Por eso mismo, yo no considero que debamos renunciar a priori a que se modifique la Constitución. Tenemos que darles a los políticos la oportunidad de transformar este sentimiento de agravio mutuo en respeto y orgullo por el carácter multinacional del estado español. Basta con admitir claramente que en este estado hay diferentes naciones y proponer que estas naciones sigan colaborando entre sí.

    Claro que, tal como están las cosas, han de darse prisa. El último episodio de esta cadena de absurdos es el recurso que el gobierno del Estado ha puesto ante el Tribunal Constitucional por la declaración de soberanía que ha hecho el Parlamento Catalán. Parece ser que la Constitución prohíbe que un parlamento elegido democráticamente por los ciudadanos que habitan en una zona que se llama Cataluña diga que estos ciudadanos tienen capacidad de decidir acerca de si mismos. Si esto es cierto, hemos de concluir que tenemos el Parlamento de la Señorita Pepis.

    Así que necesitamos que se modifique la Constitución para poder ser demócratas de verdad. Todos. Los catalanes y al resto de pueblos que llevan tiempo caminando con nosotros.

    en respuesta a: Acerca del sistema económico y social #1665
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    Daniel Gabarró acaba de publicar un libro muy interesante acerca del sistema económico y de qué hacer para cambiarlo. Os lo podéis descargar gratuitamente: en castellano en http://www.sinenemigos.org y en catalán en http://www.senseenemics.org

    en respuesta a: EL PROBLEMA CATALÁN #1658
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    Tienes razón Ana, la Constitución reconoce las nacionalidades históricas. El problema es que el término “nacionalidad” no se sostiene. Si busca “nacionalidad” en el diccionario de la Real Academia verás que dice: Condición y carácter peculiar de los pueblos e individuos de una nación. Estado propio de la persona nacida o naturalizada en una nación. Así que “nacionalidad” no es un sustantivo sino un calificativo que significa: perteneciente a una nación.

    Pero la Constitución afirma que se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles; o sea que no hay más nación que la española; y cuando los catalanes dicen que son una nación se les dice que no, que nación solo hay una: la española. Es como si tú reivindicaras los derechos que tienes como persona y te replicaran que no eres una persona sino una personalidad; ¿qué te has creído, que por ser una personalidad como la tuya vas a poder exigir una especial consideración?

    El famoso término “nacionalidades” fue un invento que pactaron los redactores de la constitución para resolver el conflicto entre los que reivindicaban un estado plurinacional y los que defendían la unidad de la patria. Y finalmente quedó redactado que había una sola nación, la española, con varias nacionalidades y regiones. Claro, ahí queda eso que no tiene ni pies ni cabeza. Y encima resulta que no se puede tocar.

    Como decía un humorista catalán, ya fallecido, Perich: El español o castellano es la lengua oficial de todos los españoles o castellanos.

    en respuesta a: Acerca del sistema económico y social #1657
    Jordi Sapés de Lema
    Superadministrador

    ACERCA DE LA CORRUPCIÓN

    En plena ebullición por los casos de corrupción que se están destapando por todas partes, es curioso que nadie critique a los corruptores. Y el hecho es que la iniciativa de la corrupción no la tienen los corrompidos sino los corruptores. Posiblemente existen unos períodos en los que la corrupción se para: cuando cambia el partido que gobierna una determinada administración. Probablemente los que entran a gobernar lo hacen con la intención de ser honestos y respetuosos con la gestión de lo público. Pero las empresas que viven de trabajar para la administración, no tiene más que aguardar un cierto tiempo para convencer a los recién llegados de las ventajas mutuas de todo tipo que pueden obtener saltándose o falseando los mecanismos de subasta y concesión de los contratos públicos.

    Si las susodichas empresas fueran del Estado, esta práctica carecería de sentido porque el propio Estado contaría con los medios necesarios para ejecutar sus decisiones. Pero si la ejecución pasa necesariamente por contratar con la empresa privada, está cantado que esta empresa privada, sobre todo la gran empresa, tendrá como objetivo prioritario apoderarse directamente del gobierno o, por lo menos, influir en su política y en la adjudicación de estos contratos. Así que lo realmente corrupto es el propio sistema.

    En vez de denunciar a los políticos por el famoso 3 por ciento, que es el chocolate del loro, sería mejor analizar las políticas que realizan los gobiernos para ver si se corresponden realmente con las necesidades de la población o están pensadas para dar trabajo a las empresas propiedad de unas clases que dominan tanto lo público como lo privado. Porque promover, por ejemplo, un plan de trasvases entre todos los ríos de la península, que deberá ser realizado por las empresas privadas de las que son accionistas los amigos y familiares del que gobierna, proporciona un beneficio mucho más elevado que el famoso 3 por ciento. Y además de manera prácticamente legal.

    No del todo, porque el concurso lo gana el que presenta una oferta en teoría más favorable para la administración; es decir: el que se compromete a hacerlo más barato; pero después, una vez adjudicado este proyecto a esta empresa tan barata, aparecen los “imprevistos” que exigen un gasto adicional; y para este gasto adicional no se hace ningún concurso público. Esto explica que las obras públicas acaben costando el doble o más de lo que estaba inicialmente presupuestado.

    Y encima aceptamos que se privatice la sanidad porque dicen que así nos vamos a ahorrar costes. Claro, ya no hará falta pagar el 3 por ciento.

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