La presencia
© Laura López[/caption]
Debemos estar más presentes en cada instante. Si, por ejemplo, yo estoy hablando, he de aprender a estar todo yo más presente en lo que digo, tanto en la idea que fluye de mí -sea de la mente personal, sea de mis niveles espirituales-, como a la conciencia que tengo de los demás, no sólo visualmente sino también como conciencia de ellos en cuanto personas que sienten, viven, desean y temen (de todo su mundo interior). Cuanto más permeable sea yo, cuanto más deje vía libre a este circuito dinámico, más se desarrollará en mí la capacidad para ver claro, tanto dentro como fuera de mí mismo.



















