La Impecabilidad
La impecabilidad es la forma natural de atender la realidad cuando estamos despiertos; destaca por su exactitud, cuidado y fiabilidad; es saber lo que tienes que hacer, desear hacerlo lo mejor posible y llevarlo a cabo de una forma discreta, sin llamar la atención, haciendo lo que haces, sin tener la mente en otro sitio, ni tan siquiera en los resultados que vas a conseguir.
Lo habitual, dormidos, es no estar seguros de por qué hacemos las cosas, de si realmente las queremos hacer o no, de si van a servir para algo, de si nos lo agradecerán o estaríamos mejor en otro lado haciendo algo distinto. Lo complicamos todo sin necesidad alguna, y esta actitud es tan habitual que creemos incluso que demuestra conciencia y ganas de progresar. Por eso discutimos interiormente todo el rato los compromisos adquiridos o las obligaciones inherentes a las responsabilidades que hemos aceptado. Esta es la libertad del personaje. Y el resultado de esta pseudo libertad es que nadie puede estar seguro de nadie, ni confiar en nadie, excepto cuando, obligados por las circunstancias, no tenemos más remedio que acatar las órdenes que recibimos.









