La fe
Tintoretto. Cristo en el mar de Galilea[/caption]
Interlocutor: ¿…qué quiere decir fe?
Blay: Ahí, ahí. San Pablo da la definición… «Es la substancia de las cosas que esperamos».
Tintoretto. Cristo en el mar de Galilea[/caption]
Interlocutor: ¿…qué quiere decir fe?
Blay: Ahí, ahí. San Pablo da la definición… «Es la substancia de las cosas que esperamos».

Interlocutor: Así ¿el modelo idealizado [yo-ideal] siempre hace una función evasiva? ¿es sólo como una evasión?
Blay: No sólo es una evasión, es una falsedad, es falso. Yo tengo el ideal sólo para «compensar» el yo-idea. Hemos de entender bien esta dinámica: si yo quiero llegar a ser fuerte es porque, en el fondo, me estoy sintiendo débil. Si no me sintiera débil, no habría para mí el ideal compulsivo de llegar a ser fuerte. Por lo tanto, la misma fuerza con que estoy rechazando ser débil, es la misma con la que estoy deseando ser fuerte, Lo que ocurre es que no nos damos cuenta de esto, porque el pasado, en la medida que es desagradable, tratamos de olvidarlo. En cambio, el futuro, el yo-ideal, como eso es lo agradable, estamos pendientes de ello. Por eso todos estamos mirando más hacia este yo-ideal y pensamos que así el yo-idea ya está superado.
El yo ideal, la falsedad de proyectarnos en el futuro Leer más »
Fuente de Santa María la Mayor de Oseira[/caption]
Al principio, el problema se plantea en cómo restablecer esa conexión con esa conciencia espiritual a voluntad. Porque esto suele funcionar como una experiencia más o menos fuerte, más o menos dramática, aunque dramática gozosa, pero luego se va, dejando sólo la añoranza, la nostalgia
Contacto con los niveles superiores Leer más »

Lo espiritual como objeto de creencia puede modificar en cierto grado nuestros valores e influir en nuestros esquemas de conducta relacionados con nuestra vida diaria. Pero lo espiritual sólo empieza a ser algo realmente revolucionario en nuestra vida cuando pasamos de la creencia a la experimentación de ese algo Superior.
Lo espiritual, algo experimentable Leer más »
iceberg[/caption]
Yo nunca podré cambiar en mi modo de sentir y de funcionar si no consigo cambiar las ideas profundas aceptadas que hay en mí. Yo puedo ver conscientemente, por ejemplo, todo esto que ahora estamos explicando y oyendo, y eso no me cambia. Suponiendo que lo acepte y que lo vea claro, eso, curiosamente, no me cambia. De momento me da una expansión, una cierta ilusión, pero luego me encontraré que estoy funcionando como siempre. Porque lo que me hace funcionar son los modelos, las ideas, las consignas que están metidas dentro y que están aceptadas. Hasta que no cambie las consignas, las ideas profundas, no puedo cambiar los modos de funcionar. Cuando cambie las ideas profundas cambiarán mis modos de funcionar sin mayor esfuerzo. Son estos condicionamientos profundos que se han adquirido. El hombre es un ser de ideas cristalizadas, tal como funciona. Y el verdadero trabajo exige que yo llegue a transformar, a limpiar, todas estas ideas que están cristalizadas dentro.
Limpiar y reeducar el inconsciente Leer más »

El “inconsciente” es, como la misma palabra indica, la zona de nuestro psiquismo que está más allá del consciente y de la que no tenemos consciencia, es decir, que escapa a nuestra percepción directa sensible y mental. A él van a parar todas las representaciones sensibles e intelectivas que han producido algún impacto en el ámbito de nuestra conciencia, y otras muchas incluso que no han pasado por él y que se almacenan directamente en sus depósitos. Igualmente todos los impulsos que no han llegado a actualizarse haciéndose experiencia, y todos los condicionamientos producidos por cuantas experiencias de toda clase hemos vivido.
La extraordinaria importancia del inconsciente Leer más »

Dentro del desarrollo de nuestras facultades superiores en el nivel espiritual hemos de tratar algo que parece utópico y que no obstante está al alcance de nuestra conciencia. Es lo que podríamos llamar el arte y la ciencia de la Felicidad.
Nuestra identidad profunda es felicidad Leer más »
Rosa y espinas[/caption]
Cuando en la vida nos vemos en la necesidad de recibir golpes y pasar por amargos desengaños que nos llegan sin buscarlos, contra toda aparente lógica y justicia, si sólo vivimos tales situaciones de un modo personal, convertiremos muchos momentos de nuestra vida en tragedias. No se trata, para evitarlo, de cerrarnos a las experiencias desagradables, volviéndonos insensibles, sino de ampliarlas hasta llegar al fondo de la experiencia, a donde no llega ya su bofetada. Sin este trabajo interno no existe forma posible de solucionar problemas de esta índole. La solución llega buscando la verdad positiva, profunda, última de la cosa. Nunca contraponiendo una verdad parcial frente a otra verdad también parcial, que jamás arrojarán una solución total.
¿Cómo situarnos ante el dolor? Leer más »
gota que cae[/caption]
[…]No nos lamentemos de los problemas, de las circunstancias, etc. En lugar de lamentarnos, trabajemos para abrirnos a la Fuente, trabajemos para la solución única, real.
La Fuente de la paz Leer más »
Partisano[/caption]
Probablemente la noción que daremos de Dios chocará con la formación que hemos recibido. Sin embargo, es una profunda convicción de todo aquel que trata de ver y pensar por sí mismo el que Dios no puede ser una fórmula. Dios no puede ser una imagen que nos viene prefabricada, sino que ha de ser un descubrimiento permanente.
Dios ha de incluir todos los aspectos de todo Leer más »