Despertar
© Susana Portilla[/caption]
Aunque parezca mentira, podemos pasar toda nuestra existencia sin fijarnos en nosotros mismos, pendientes solamente de lo que necesitamos del exterior, pensando si lo estamos consiguiendo; pero, olvidando por completo quién es éste que lo necesita, que lo está consiguiendo, o no. Por eso, de entrada, si queremos ocuparnos de nosotros, debemos acordarnos de nosotros, percibir nuestra presencia en la realidad.



















Si algo tiene de específica la enseñanza de Antonio Blay es su insistencia en presentar el personaje como algo que no es connatural en el ser humano, puesto que se puede eliminar.