El Trabajo en la muerte de un ser querido
Perdí a mi mujer, de manera súbita e inesperada, en una mañana, supuestamente normal y corriente, del mes de febrero. Me resulta difícil escribir sobre ello; no he podido hacerlo hasta ahora. Me pude ir despidiendo de Chus durante las horas en las que, inconsciente y sedada, se fue retirando del cuerpo. Yo, en un estado mental de aturdimiento e incredulidad, me mantenía centrado, sostenido por unas fuerzas que desde luego no sentía como mías. Al día siguiente, cuando la costumbre nos obliga a estar de pie, dando explicaciones y recibiendo el pésame, no era capaz de soportar tanto dolor. Sentía que no podía haber pesadumbre más grande que aquella, dudaba de poder resistirlo. Y aprendí el significado de la expresión: tener el corazón desgarrado. No es solo una herida, es un pedazo del alma que se rompe, se desgaja y se marcha con ella.
El Trabajo en la muerte de un ser querido Leer más »


















