La verdadera paz
Niña ucraniana[/caption]
Matar a alguien deliberadamente es un asesinato… En tiempos de paz, porque durante la guerra, cuantos más mates, mejor.
Niña ucraniana[/caption]
Matar a alguien deliberadamente es un asesinato… En tiempos de paz, porque durante la guerra, cuantos más mates, mejor.
gota que cae[/caption]
[…]No nos lamentemos de los problemas, de las circunstancias, etc. En lugar de lamentarnos, trabajemos para abrirnos a la Fuente, trabajemos para la solución única, real.
La Fuente de la paz Leer más »
Partisano[/caption]
Probablemente la noción que daremos de Dios chocará con la formación que hemos recibido. Sin embargo, es una profunda convicción de todo aquel que trata de ver y pensar por sí mismo el que Dios no puede ser una fórmula. Dios no puede ser una imagen que nos viene prefabricada, sino que ha de ser un descubrimiento permanente.
Dios ha de incluir todos los aspectos de todo Leer más »
pixabay[/caption]
Para que realmente la Ley del Intercambio (doy todo cuanto puedo y recibo de los demás todo cuanto me pueden dar) pueda ser en la práctica, es indispensable la Ley del Amor: yo tengo que preocuparme por los que no están en la posición que estoy yo, por los que no tienen la posibilidad de ejercer sus capacidades como las estoy ejerciendo yo. En la ley del amor uno prescinde de sí mismo porque se vive siendo los demás.
pixabay[/caption]
El punto más importante, el punto capital en la relación humana, es éste:
Cuando yo vivo en el mundo de las circunstancias, cuando yo trato con alguien, ¿espero algo de ese alguien, me apoyo en lo que voy a conseguir de esta persona? Es decir ¿establezco una relación dependiendo del objeto, o mi relación se apoya en el sujeto?
pixabay[/caption]
Yo debo mantener la conciencia clara de mí al máximo de lo que sea capaz (cosa que debe cultivarse habitualmente) y, entonces, observar qué ocurre cuando me pongo en contacto con una persona importante o con una situación importante. Si estoy atento, descubriré que, en el momento de enfrentar algo que califico de importante (por el concepto que sea), entonces yo me ausento de mi conciencia de mí para estar atento a la conciencia de lo otro (lo importante). Este es el problema, pues la conciencia tiende a este doble movimiento: cuando yo estoy muy consciente de mí, estoy ausente en un grado u otro de lo demás, y cuando estoy atento y consciente de algo exterior, entonces me ausento de mí.
Mantener la conciencia de mí y del exterior al mismo tiempo Leer más »
© Laura López[/caption]
Debemos estar más presentes en cada instante. Si, por ejemplo, yo estoy hablando, he de aprender a estar todo yo más presente en lo que digo, tanto en la idea que fluye de mí -sea de la mente personal, sea de mis niveles espirituales-, como a la conciencia que tengo de los demás, no sólo visualmente sino también como conciencia de ellos en cuanto personas que sienten, viven, desean y temen (de todo su mundo interior). Cuanto más permeable sea yo, cuanto más deje vía libre a este circuito dinámico, más se desarrollará en mí la capacidad para ver claro, tanto dentro como fuera de mí mismo.

Nuestra vida es un proceso por el cual nosotros mismos somos los creadores de nuestra plenitud. Yo no puedo vivir otra plenitud que la que es consecuente a la actualización de mi capacidad de comprender, de amar y de actuar. En la medida en que ejercito esto, en esa misma medida yo crezco. Y crezco en un sentido externo de capacidad de vivir; y crezco en un sentido interno, de propia plenitud.
La plenitud: ejercitación del potencial Leer más »

Nos creemos originales pero necesitamos los ritos. Cada año repetimos las mismas tonterías o, disfrazadas de un punto de vista más culto, la misma liturgia. Una de las más importantes es la de año nuevo.

Las ideas son estupendas, ya lo he dicho, pero aquí estamos hablando de un trabajo de autodescubrimiento que consiste en buscar qué soy yo realmente y llegar a vivir eso que soy de un modo directo, inmediato, pleno. Para eso, las ideas son siempre un estorbo. El único bien que nos pueden hacer es darnos a entender su propia relatividad, su propia impotencia, su propia inadecuación para conducirnos a esta realización.
Prescindir de las ideas Leer más »