Para el 2020

Hace unos días, en una viñeta referida a la Navidad, aparecía en el cielo un mensaje de Jesús que decía:
Por mi cumpleaños no me compréis nada. Tengo de todo. Me conformo con que os améis los unos a los otros.
Jesús
Jesús no pierde la esperanza porque está más allá del tiempo, y lo que desde un determinado nivel aparece como conflicto, insensibilidad, odio y persecución, se percibe desde otro como un estímulo para actualizar el potencial de amor que somos.



















