
Las dificultades del ejercicio
Por desgracia, la experiencia del despertar es muy inestable al principio. Después de tantos años de poner toda la atención en el exterior es difícil cambiar esta inercia de buenas a primeras. Nuestra mente no está acostumbrada a prestar atención a nuestra presencia; está acostumbrada a pensar en nosotros. Se pasa todo el tiempo juzgándonos y considerando lo que tenemos y lo que nos falta, pero no nos presta atención alguna. El personaje todavía nos está educando y piensa en nosotros en términos de futuro. Es más, considera que prestarnos atención a nosotros mismos, tal como somos, es una pérdida de tiempo y una falta de responsabilidad.